sábado, 21 de mayo de 2011

Reflexión


La enseñanza de la historia en educación básica ha sido tradicionalista, ya que se ha basado en narraciones de textos únicos que se nos presentan en los libros para hacer resúmenes, cuestionarios y lecturas comentadas de éstos, lo que ha llevado a los alumnos a adquirir conocimientos memorísticos para aplicarlos al momento del examen y como consecuencia de ésto se ha replanteado que la historia es la única beneficiada de ello. Nosotros como docentes debemos tener claro los conceptos históricos que vamos a enseñar, conocer las representaciones que los niños tienen sobre estos hechos; además, de los textos que nos proporcionan, tenemos que consultar otras fuentes para poder confrontar los diferentes puntos de vista de autores y construir un conocimiento donde el niño se ubique en el tiempo y espacio, maneje una información del hecho histórico para tener conciencia, en el sentido, de ser protagonista y partícipe de una sociedad con valores, actitudes y respeto de su patrimonio cultural.

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